Región de Antofagasta. Espacios lúdicos, de expresión  y recreativos están implementado los profesionales y técnicos de Fundación Tierra de Esperanza, con el objetivo de abordar los efectos emocionales que viven los niños y niñas en el contexto actual del país.

Una de las experiencias es la implementada por la institución, a través de los programas de la línea protección en Antofagasta, entre ellos, los proyectos Bahía Ckari, Bahía Esperanza y Waynakay. Gilda Barrios, supervisora técnica de Fundación Tierra de Esperanza en la zona norte,  explicó que esta iniciativa ha sido muy positiva y que está desarrollándose en diversos proyectos. «Son talleres explicativos vivenciales  orientados a abordar la complejidad emocional reactiva a la contingencia social. De esta forma, podemos explicar lo que ocurre y porqué está ocurriendo, lo que promueve la expresión emocional en los niños, niñas y adolescentes y sus familias”.

La motivación por participar en las actividades obligó a que los talleres se abrieran a la comunidad. De esta forma, decenas de niños, niñas, adolescentes y familias de Antofagasta y Mejillones han sido parte de las actividades.