Para sensibilizar sobre una realidad más frecuente de lo que se piensa, el 18 de mayo fue instaurado como el día contra la explotación sexual comercial infantil. En el mundo son más 3 millones las víctimas y en Chile, según el único estudio realizado el año 2004 por el Servicio Nacional de Menores y la Organización Internacional del Trabajo, serían más de 3 mil 719 casos.

Fundación Tierra de Esperanza tiene actualmente cinco programas subvencionados por el Servicio Nacional de Menores en la Protección Especializada de la Explotación Sexual Comercial Infantil y Adolescente (PEE). Los proyectos están orientados a reparar las graves vulneraciones en cerca de 200 víctimas de las regiones de Tarapacá, Antofagasta, La Araucanía, y Los Ríos, y a propiciar en ellas, la integración familiar y social, entre otros ámbitos.

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) cataloga este delito como «una grave violación a los derechos humanos que ocurre cuando una persona o un grupo de personas involucran a un niño, niña o adolescente en actividades sexuales, para la satisfacción de los intereses y deseos de otras personas, o de sí mismos, a cambio de una remuneración económica u otro tipo de beneficio o regalía», según consigna el documento Una Responsabilidad Compartida .

Hoy el libre acceso a las tecnologías digitales y la falta de educación o acompañamiento en estas plataformas, deja expuesta a la población infantojuvenil a esta realidad. Para los profesionales del área se hace urgente una educación sexual preventiva. Más aún si una de las prácticas de explotación es el sexting, que tienen relación con el intercambio de mensajes, imágenes o videos con contenido sexual a través de redes sociales o telefonía móvil, y su contenido queda expuesto al mal uso de personas con perfil de explotadores. Y también el grooming, donde adultos establecen vínculos con niños, niñas y adolescentes con fines sexuales a través de internet.

Ricardo Suazo, psicólogo y director técnico de Fundación Tierra de Esperanza, señaló que «resulta indiscutible que el acceso de niñas, niños y adolescentes a las nuevas tecnologías es necesario como parte de un proceso de inclusión y democratización. Pero a su vez, no podemos desconocer los riesgos y amenazas que este nuevo espacio supone. Por tanto, debemos asumir que las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a ser protegidos también en el contexto virtual». Por esta razón, se sugiere que las familias tengan un rol activo en guiar a los hijos, conocer los sitios que frecuentan, desarrollar una buena comunicación y educarlos para que comprendan que el mundo digital requiere de los mismos cuidados que el mundo real.

Algunas recomendaciones para la seguridad digital

  • Aconsejar sobre la importancia de evaluar y seleccionar lo que encuentran en internet (no toda la información publicada es confiable).
  • Recordarle a niños, niñas y adolescentes que cualquier información que publique en internet puede ser copiada, guardada o compartida por una gran cantidad de personas.
  • Conversar sobre la necesidad de adoptar medidas como no aceptar a desconocidos como “amigos” en las redes sociales; no publicar información personal como dirección, teléfonos, lugares que frecuentan y ubicación entre otros; no publicar fotos que puedan complicarle a él, ella u otras personas; y, no compartir claves de correo, redes sociales y otras cuentas personales.
  • Estar atento a si un niño, niña o adolescente se nota triste o afectado después de usar Internet, si demuestra un comportamiento extraño con sus amigos, si no quiere hablar o guarda secreto de lo que hace cuando está conectado a una plataforma virtual
  • Escuchar con atención cuando su hijo/a le cuente sobre Internet o sus comunicaciones por celular.
  • Si descubre que un niño, niña o adolescente está siendo víctima de grooming es importante mantener las pruebas de correos ofensivos y conversaciones en la red.
  • Orientar a no usar un apodo que indique su año de nacimiento, ya que los hace ser víctimas más vulnerables.
  • En redes sociales, como Facebook y Twitter, ayudarlos a establecer las opciones de privacidad de su perfil, para no compartir ni exponer toda su información.

¿A qué daño se exponen los niños, niñas y adolescentes víctimas de explotación?

El daño está asociado a efectos psicológicos, sociales y físicos:

-Sentimientos de culpa y vergüenza.

-Trastorno de ansiedad y del sueño

-Abandono escolar, autoagresión, agresividad.

-Embarazo precoz, enfermedades de transmisión sexual

En distintas actividades de sensibilización y jornadas técnicas realizadas en Iquique Antofagasta, Calama, Temuco y Valdivia, los profesionales de los proyectos especializados dialogaron sobre esta realidad y se organizaron para hacer un llamado a la comunidad a hacer visible la explotación sexual comercial infantojuvenil, y a no ser cómplices de este delito, haciendo la denuncia al 134 de la PDI ó al 133 de Carabineros; o bien, pidiendo orientación en la línea 800 730 800 de SENAME.

Revisa estas láminas y conoce más sobre la explotación sexual comercial infantojuvenil