El proceso terapéutico de rehabilitación en el consumo de drogas de los jóvenes del proyecto PAI IA Riviera Rancagua, de Fundación Tierra de Esperanza, incorporó como una buena práctica las conversaciones en línea a través de la actividad Te-Converso. Así, rediseñaron la estrategia de intervención y la acomodaron a los tiempos de COVID-19, siendo una iniciativa que tiene alta adherencia.

Camila Valenzuela, terapeuta oupacional, señaló que «aprovechando la tecnología que nos brinda internet, a través de la plataforma digital Instagram, tan a fin a nuestros adolescentes, se realiza el primer TE-Converso . Es una tarde en que las profesionales compartimos con nueve de nuestr@s jóvenes, sus emociones, actividades, y necesidades, que nos darán las pautas a seguir en los tratamientos individuales. Experiencia dinámica, que se da desde la emoción de volver a vernos, reír juntos, y planificar nuevas actividades, pero sobre todo darles la seguridad de nuestra presencia, ayuda y abrazos en cuales quiera que sean las circunstancias. Se logra exitosamente el contacto con los adolescentes, obteniendo un total de 16 participantes, de los cuales 9 son usuarios activos del proceso.».

Los jóvenes han accedido positivamente a esta instancia, compartiendo experiencias y dando continuidad a esta nueva experiencia todos los miércoles a las 16:00 hrs, integrando nuevos profesionales para abordar diferentes temáticas.

Este taller, antes de la crisis sanitaria, se desarrollaba en modo presencial desde el año pasado con mucho éxito. Trabajan habilidades de comunicación e interacción, apertura de experiencias personales y otros aspectos, obteniendo muy buenos resultados tanto en participación como en términos de tratamiento clínico, ya que la información obtenida es trabajada con la triada tratante. La difusión de este espacio virtual se realizó con la ayuda de todo el equipo vía redes sociales y whatsapp, logrando visualizar a la mayor parte de los jóvenes en este periodo de contingencia.